El camino para salir del dolor

El camino para salir del dolor

No tienes por qué crear más dolor en tu presente

Mucho de nuestro dolor es innecesario en nuestra vida. Ese dolor añadido es creado por nuestra mente mientras la dejemos que sea la que controle nuestra vida.

No somos conscientes de que el dolor que experimentamos en el momento presente no es más que una resistencia a lo que ES.

Nos resistimos cuando ha entrado algún tipo de juicio en juego o cuando alguna emoción negativa nos ha tomado.

Dependiendo de la intensidad con la que rechazamos o nos resistimos a algo en el instante presente, nuestro dolor será más o menos intenso, es decir, si te resistes mucho dolerá más y si hay menos resistencia dolerá menos.

La intensidad de nuestra resistencia al momento presente siempre va a depender del grado de identificación que tengamos con nuestra mente. Se nos ha olvidado que la mente es una herramienta, nosotros no somos la mente, y el amo se ha puesto a servicio de la herramienta.

En resumen, cuanto más identificados estamos con nuestra mente, más sufrimos.

La manera de liberarnos del sufrimiento es valorando y aceptando el presente tal cual es, así como liberándonos de la mente pensante que tan atrapados nos tiene.

La mente tiende a resistirse al momento presente porque no puede funcionar sin tener la sensación de “control”, y esa sensación de control se la da el tiempo, el pasado y el futuro.
Es verdad que necesitamos la mente y el tiempo para estar en este mundo material, pero no debemos por ello dejar que se apropien de nuestra vida. Sufrimos porque hemos dejado que nuestra mente y el tiempo (ambos inseparables), se apropien de nosotros.

La mente siempre tratará de sacarnos del presente para conservar el control a través del pasado y el futuro, y por ello nos alejamos del Ser, que únicamente se encuentra en el aquí y ahora. El Ser se encuentra nublado por la mente y por el tiempo de esta manera.

Nuestra mente está acumulada de tiempo: pensamientos del pasado, de lo que sucedió, de lo que creemos que fue; y de futuro, un futuro incierto que tratamos de adivinar o prevenir a base de fantasías que nada tienen que ver con el miento presente.

El Ahora: centro de tu vida

Si no deseas crearte más dolor debes darte cuenta de que el momento presente es en realidad el único momento que tienes. Practica estar en el Ahora, que este instante presente sea el centro de tu vida.

Visita tu pasado o tu futuro sólo cuando sea en verdad práctico, es decir, pocas veces, las necesarias a la hora de resolver temas prácticos en tu vida, nada más.

Ábrete al momento presente. La vida se da en el ahora, no en tu mente pensante. Ríndete a lo que es, ahora. Sólo así estarás diciendo sí a la vida y podrás reconocer como la vida comienza a funcionar a tu favor.

Observa como la mente siempre está juzgando y poniendo etiquetas a todo. Esto también crea dolor y sufrimiento.

Es importante ser consciente del funcionamiento de la mente, porque sólo siendo conscientes de su funcionamiento somos capaces de salirnos de sus automatismos y resistencias al momento presente. Sin la observación de la mente no permitimos que el momento presente sea.

Aprender a aceptar el presente es igual de importante a la hora de liberarnos del dolor innecesario creado por la mente. Acepta cualquier cosa que se esté dando en el Ahora como si tú mismo la huebras elegido. Eso es trabajar a favor del presente, no luchar contra él. El presente debe ser tu amigo, hazte amigo del presente, conviértele en tu aliado, no en tu enemigo.

Si comprendes esto y lo llevas a cabo, te aseguro que tu vida se transformará milagrosamente.

 

Con todo mi amor;

Rebeca BenLuz

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