Mi vida, ¿debería tener algún propósito?

Mi vida, ¿debería tener algún propósito?

¿Deberías tener un propósito?

La creencia oculta de “mi vida debe tener un propósito” o “debería tener un propósito” la podemos encontrar en pensamientos y preguntas que nos realizamos frecuentemente.

¿Cuántas veces te preguntas cuál es tu propósito? Pues bien, es hora de introducir esta cuestión a la indagación, porque esa pregunta tiene su raíz en la creencia de que tu vida debería tener un propósito, sino esa pregunta no surgiría.

Esta creencia en apariencia es positiva, sin embargo acarrea tanto sufrimiento como cualquier creencia negativa. Si la ponemos en cuestionamiento, veremos que podemos reducir su impacto emocional sobre nosotros. En mi caso nunca se me hubiera ocurrido que esa pregunta tan frecuente de “cuál es el propósito de mi vida” estuviera sostenida por una creencia que, en realidad, me generaba mucho malestar.

La creencia subyacente a la pregunta viene a ser, como he dicho, “Mi vida debería tener un propósito”. Ahora bien, ¿es esto verdad? ¿Tienes la absoluta certeza de que es verdad?

Imagino la respuesta…NO.

Date cuenta de cómo es tu reacción ante ese pensamiento (mi vida debería tener un propósito). Cuando creemos que nuestra vida debería de tener un propósito nos aterrorizamos porque pensamos que desconocemos nuestro propio propósito, y creemos que deberíamos de conocerlo. Esto no sólo genera temor, sino que también nos genera tristeza y nos sentimos insuficientes por no dar respuesta a eso que creemos tan importante de saber. Esa creencia nos genera mucha tensión y dolor.

Sentimos que estamos desperdiciando nuestras vidas al no saber nuestro propósito, y damos por sentado que deberíamos estar haciendo nuestro propósito en vez de lo que estemos haciendo.

Con esta creencia pululando inconsciente, creemos que lo que hacemos carece de importancia y que necesitamos hacer algo grande. Esto provoca en la mayoría de nosotros, estrés y confusión. Nos presionamos a encontrar un propósito antes de que nos hagamos muy mayores o de que muramos.  Pensamos que debemos de realizar nuestro propósito rápidamente, un propósito del que no tenemos la menor idea, pero que nos causa sentimientos de fracaso, de inutilidad, de depresión…porque creemos que “deberíamos tener un propósito”.

Mi invitación es a que sigas indagando en esta creencia que nos genera tanto malestar.

¿Quién serías tú sin la creencia de que tu vida debería tener un propósito? En realidad, y con honestidad, no tienes manera de saberlo. Puedes sentir que si sueltas ese pensamiento o creencia te encuentras más tranquila o sosegado, libre del miedo y la tensión que acompañaban a esa creencia. Tal vez te sientas más libre y la energía que antes enfocabas a darle vueltas a ese pensamiento la inviertas ahora en ser feliz haciendo sencillamente lo que estás haciendo ahora.

Podemos ser conscientes de que en realidad esa creencia no tiene por qué ser verdad, y que incluso podría ser todo lo contrario: que tu vida no debería tener ningún propósito. Eso significaría que todo lo que has vivido ha sido siempre suficiente, sólo que hasta ahora no te estabas dando cuenta de ello. Cuando te paras a sentir esto último, hay algo en ello que parece más verdadero. ¿Podría ser que tu vida, tal y como estás viviendo, sea el propósito? Recuerda que el presente es lo único que tenemos.

Menos preciar nuestra vida porque una creencia que no hemos hemos cuestionado nos diga que hay que encontrar un propósito, algo más grande e importante que lo que estamos haciendo ahora, nos hace sentirnos no válidos, defectuosos y pequeños.

Cada cosa que haces, desde fregar un plato hasta escribir un best seller, ya es el máximo propósito en este instante. Todo es importante, todo vale. Ya eres todo ahora, estés haciendo lo que estés haciendo.

¿Cómo te sientes en este momento?

Te deseo un feliz día lleno de presente, pues ahí está el significado y el propósito.

 

Con amor;

Rebeca BenLuz

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Un comentario sobre “Mi vida, ¿debería tener algún propósito?

  1. Hola Rebeca.

    Ahora que puedo leerlo gracias a ti, me doy
    cuenta que es uno de mis pensamientos a
    diario y que me cuestiono,, porque no estoy
    trabajando, y me cuestiono que lo que estoy
    haciendo no es importante., y no valoro cómo
    bien lo aclaras las cosas simples. Siempre
    querer encontrar ese lugar; que hoy además
    no he logrado delucidar cual es y que hacer
    De mi vida para generar ingresos que faltan y que
    Que hoy recibí generosamente, lo que no me
    Hace sentirme contenta conmigo.. Siempre
    he sido autosuficiente, y tuve la capacidad de
    Hacer familia con dos hijas maravillosas, sin
    Ayuda económica, y haber logrado que ellas
    fueran profesionales. Hoy una ya partió a la otra vida
    Vida con 30 años.., y solo quede con una de mis hijas y
    Seis hermosos nietos. De los cuales dos son de mi hija que partió.., y no fácil para mi como abuela y que este año el padre no me dejo verlos por dos meses.
    Gracias a Dios lo supere y logré reencontrarme
    Con ellos.
    Decirte que me han caído del cielo tus palabras y replantearme esta situación que tanto estrés
    Me produce y que me cuesta controlar
    Por lo mismo recurrí a una sicóloga y me ayudará
    A superar la situación delos dos niños en una nueva
    Familia con madrastra. Solo mirar el vaso medio lleno
    Y los niños puedan superar todas las falencias en lo
    Que hoy les ha tocado vivir y salgan fortalecidos.
    Ha sido un desahogo poder escribirte y me
    Hayas regalado esta oportunidad de darme
    Cuenta y reacciones para mi bien, porque si
    Me ha afectado a mi salud y debo superarlo.
    Bendiciones por tu maravillosa ayuda🤗

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