Nada podrá sustituir los deseos del alma

Hoy quiero compartirte algo muy importante que no sólo he vivido en mi experiencia personal, sino que también veo cada día en las personas que me rodean, en mis sesiones y en mis clases.

En este vídeo quiero compartirte un trocito de la última clase que di. Vi que era importante dedicar una clase exclusivamente al tema de por qué nos cuesta tanto trabajo elegir y hacer lo que queremos en la vida. En el vídeo te profundizo dos de las razones por las cuales no nos permitimos seguir la guía de lo que nuestro corazón verdaderamente desea, incluso no lo escuchamos debido a todos los condicionamientos que nos encadenan, pero cualquier cosa que nos encadene, tarde o temprano nos ahogara tanto que no nos quedará otro remedio que soltar y darnos cuenta de la realidad de que somos nosotros mismos los que nos mantenemos encarcelados en ideas, estructuras, necesidades y apegos del ego. Esa decisión de mantenernos identificados con el ego nos mantiene siempre atados a personas y situaciones, pues el ego se mueve desde el miedo, desde la culpa, y con tal de no sentir cualquier cosa te aleja de ti mism@, de tu esencia, de los deseos de tu alma, del amor real…De Dios.

El ego no es eterno, por eso todo lo que el ego ha creado y se ha creído siempre tendrá un final. Lo que Dios ha creado es eterno y nunca tiene final. Es por eso que los deseos de tu alma nunca se irán porque están basados en el Amor De Dios y no en el miedo del ego.

Elegir lo que quieres en tu vida es escuchar lo que alberga a tu corazón y retirar todos esos bloqueos que te impiden llegar a ello; bloqueos que son internos y que se ven reflejados en tu día a día.

He conocido y visto personas que sabiendo lo que su corazón siente, han elegido seguir los dictados del ego, lo que les genera bastante malestar en muchas ocasiones, y siguen sometidos a deseos de otros egos, a estructuras sociales y familiares que no vienen De Dios, porque Dios siempre te dice: El amor es libre siempre. El amor real te hace sentir en casa, es paz, es armonía, es felicidad, es confianza  y seguridad.

Pero el ego no entiende de La Paz, el amor, la felicidad, la confianza y la seguridad del Ser. El ego ha inventado sus propias ilusiones sobre lo que son esas cualidades que sólo provienen de nuestro auténtica esencia, De Dios; y no podremos conocer lo que verdaderamente son a no ser que comencemos a sanar y deshacer todo aquello que proviene del ego.

El ego ha fabricado un tipo de amor que se basa en dependencias y apegos, en falsa seguridad, en obligaciones y restricciones. Un tipo de amor que para nada es amor, pues el Amor real no decae nunca, no hace daño, no desaparece ni se transforma en otra cosa con el paso del tiempo. El Amor real De Dios se hace más profundo y grande con el paso del tiempo. Es creador e ilimitado. Por eso es fácil reconocer el amor real y diferenciarlo del amor del ego.

Sólo es que amándonos a nosotros mismos podemos empezar a conocer este Amor Real y Puro, ganar confianza y valentía, pues recuperamos la confianza en nuestro creador ya que todo el amor que nos damos proviene de El. De esa manera comenzamos a escuchar de verdad a nuestra alma y decidir retirar las vendas, los programas, las emociones y condicionantes que no nos permiten en nuestro interior avanzar hacia lo que somos y lo que anhelamos.

Los condicionantes más habituales que arrastramos y que no nos dejan elegir y hacer lo que queremos en nuestra vida son:

  • De pequeños otras figuras adultas tomaban las decisiones por nosotros. Cuando éramos niños no podíamos elegir lo que queríamos y otros decidían por nosotros. Algo que tenemos muy marcado es que no elegimos quiénes ser; nos decían como debíamos de ser, como debíamos comportarnos, qué teníamos que hacer para ganarnos el amor, la atención, el reconocimiento…Nadie nos eligió por lo que éramos ni nos dejaron ser lo que éramos. También nos dijeron como era la vida y como debemos de ser a lo largo de toda nuestra vida, lo que era correcto e incorrecto, y de esa manera no elegimos nuestra manera única de ser en el mundo, convirtiéndonos en prácticamente copias sociales.
  • Tenemos la creencia de que si tomamos nuestras propias decisiones podemos lastimar a los demás. Es algo en lo que insisto mucho: NO somos responsables de las emociones de los demás, al igual que nadie es responsable de nuestras emociones. Esta es una creencia que limita mucho y que es totalmente falsa. ¿Crees que Dios te ha creado para hacerte responsable de las emociones de los demás? No tiene sentido, dejarías de ser tú mism@ y adecuarte a lo que los demás desean de ti a cada instante. Dios no quiere que vivas una vida basada en los deseos de los demás (egos), y menos aún que sufras por cómo se sientan los demás. No te ha creado para sufrir. El ego sí. Y recuerda: el ego no te ha creado a ti, por lo tanto es sólo una elección continuar desde esta creencia que sólo genera malestar, cadenas y sufrimiento innecesario. Todos somos capaces de hacernos cargo de nuestras emociones y dejar que las mismas nos transformen y guíen hacia lo que somos. Cuando evitas que los demás sientan y se responsabilicen de sus propias emociones estás evitando que se encuentren con ellos mismos y puedan evolucionar hacia Dios.
  • Otra de las creencias es que tienes que complacer y dar el gusto a los demás para ser aceptad@ y amad@. Aquí hay una necesidad de aceptación y amor por tu parte que no está siendo cubierta por ti mism@ , por lo que a través de esa creencia de tener que complacer a los demás lo que buscas es que te amen y acepten evitando tu propia responsabilidad de aceptarte a amarte tú; de crecer y hacerte un adulto sano.
  • El miedo a crecer y soltar. En verdad no queremos crecer porque eso implica hacernos cargo de todo lo que hay en nuestro interior a la hora de avanzar hacia lo que queremos. Preferimos quedarnos agarrados al pasado de lo conocido para el ego, una trampa en lo que caemos mucho, ya que es una falsa ilusión. El ego no entiende que el Ser que somos sabe qué es  y de dónde proviene, eso le da todas las garantías de seguir avanzando, experimentando y creciendo en la seguridad de la Vida, De Dios, del Amor. Somos niños que aún seguimos agarrados a la falda de mamá o de papá, y el ego se las ingenia bien para proyectarlo y no dejarte ver los apegos que impiden tu crecimiento. No elegir lo que quieres en la vida es un beneficio para el ego, porque así no tiene que soltar el chupete (parejas, situaciones, hijos, padres, personas, trabajos…)
  • No crees que tienes el derecho de elegir tu vida, por el contrario crees que está aquí para cumplir con ciertos requisitos o mandatos impuestos por terceros.
  • Te has creído la propaganda social que establece lo que se espera de cada ciudadano por igual (efecto borrego).
  • Cuando fuiste diferente a los esperado en algún momento de tu vida, sobre todo en la niñez, te sentiste juzgad@ o criticad@. Eso te dolió y aún no has atendido esa herida de rechazo, por lo que vives desde el miedo al rechazo, y decidiste dejar de mostrarte tal y como eres, te alejaste de quién eres en realidad y te amoldaste a lo que se te requería para ser aceptad@.
  • Los miedos a ser abandonad@, rechazad@, juzgad@…

Estás son algunas de las razones por las que no eliges lo que quieres en tu vida. En el vídeo verás con más claridad dos de estas razones que son las que he querido compartirte con más profundidad.

Si quieres deshacer estos condicionamientos emocionales y psicológicos que te impiden llegar hasta tu Ser, escuchar y hacer lo que realmente tu corazón (que no tu ego) anhela, tienes mi curso de limpieza emocional donde se trabajan con los principales miedos y bloqueos que arrastras: CURSO

Espero que disfrutes de este vídeo. Con todo mi Amor;

Rebeca BenLuz

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