NO PODRÁS AMARTE A TI MISMO SI NO ACEPTAS TU PROPIO AMOR. NO PODRÁS OFRECERTE AMOR SI NO ESTÁS ABIERTO A EXPERIMENTAR LO QUE ES REALMENTE

Cuando pensamos que nadie nos ama, o cuando nos sentimos deprimidos o vacíos, la solución no estriba en encontrar a alguien que nos dé amor, sino más bien en darnos amor totalmente a nosotros mismos y sin expectativas ni condiciones de ninguna clase. 

Algo que me encuentro muy a menudo en mis clases y sesiones, y por lo que yo también pasé, es la resistencia a amarnos a nosotros mismos.

¿Por qué nos sucede esto?

Hay varias razones, y aquí quiero compartirte las que a mí me parecen más importantes.

Una de ellas es que hemos «mal aprendido» que el amor puede hacer daño, herir, engañar, maltratar, rechazar, humillar…que tiene la capacidad de hacernos sufrir.

Cuando éramos niños, aquellas figuras que eran importantes en nuestras vidas y que debían de ser el ejemplo de lo que era realmente el amor, nos enseñaron precisamente lo contrario, lo que es la ausencia de amor, pero para el niño, al ser las figuras que en teoría le debían de amar, todas las conclusiones del trato hacia él eran sinónimo de amor. Si me rechazaron y me dijeron cómo tenía que ser abandonando mi esencia, naturalidad, espontaneidad, etc, llegamos a la conclusión de que el amor hace eso: rechazar y hacer que te abandones a ti mismo.

Si veías que siendo un buen niño, agradable y cariñoso, tu padre o madre eran cariñosos contigo, habrás aprendido que el amor sólo lo obtienes si eres eso: «un buen niño» que nunca puede equivocarse, tendente a la perfección para ganarse el amor. Y el amor no es eso tampoco.

A través de la relación que mantenían tus padres has creído que el amor y las relaciones son adaptarse, ceder, llegar a acuerdos anulando una parte de ti, acomodarse a lo que hay, aguantar, manipular, controlar, mentir, no respetarse, sostener situaciones, justificar, elegir a otros antes que a ti, que todo va decayendo…y eso tampoco es amor ni relacionarse desde el amor.

Esto son sólo unos cuantos  ejemplos de cientos que nos han hecho generarnos en nuestra mente inconsciente una idea equivocada de lo que es el amor.

El problema no es sólo que hemos llegado a una idea de lo que es el amor que no es real, sino que en nuestro inconsciente hemos ido generando barreras de miedo al amor ya que hemos llegado a conclusiones de que el amor puede hacer todo eso y nos hemos llenado, sin darnos cuenta, de muros y muros que nos alejan del amor. Cuanto más nos hemos ido alejando del amor mediante ideas, miedos y culpas inconscientes, más nos hemos ido separando de nosotros mismos y De Dios.

A la hora de darnos amor a nosotros mismos saltan todas esas barreras que debemos transitar si es que queremos de verdad amarnos y descubrir lo que Dios quiere que descubramos: El amor real que sólo es Divino en todas sus manifestaciones.

Dios quiere que sintamos por propia experiencia que el amor no hace daño y que sin duda somos merecedores y dignos de su amor, de nuestro amor, ya que somos uno con El.

A parte del miedo al amor, otra barrera que salta con mucha frecuencia es la culpa. La culpa es algo que hemos aprendido y en ese aprendizaje la culpa entraña castigo. Nos enseñaron que cuando no éramos como se esperaba o no hacíamos lo que marcaban sus expectativas, nos retiraban su amor o corríamos el riesgo de que nos dejaran de querer. ¿Qué hacemos entonces cuando nos sentimos culpables por algo? Retirarnos nuestro propio amor. Nos sentimos indignos de amor, no merecedores de amarnos a nosotros mismos de manera incondicional. Ese es el autocastigo que tan duramente nos imponemos.

Cuando te sientes culpable, recuerda que lo que está ocurriendo es que estás olvidando quién eres en verdad. Cuando te estás castigando negándote amor por la culpabilidad, recuerda que el amor es lo único que va a solucionar aquello por lo que te sientes culpable y que amarte sienta bien, siempre te sienta bien porque trae paz, La Paz que necesitas para que se disuelva en ti lo que no esté alineado con el amor y con Dios.

Si entendemos que lo que estamos haciendo es tratarnos de la misma manera que nos trataron a nosotros; que tal y como nos trataron es como aprendimos que debíamos de tratarnos. Que nos aferramos aún a las falsa idea de lo que es el amor según lo que vivimos y vimos en nuestra infancia y adolescencia. Si comprendemos y aceptamos de una vez por todas que lo que en realidad hemos estado experimentando hasta ahora ha sido la ausencia de amor, ya que nuestros cuidadores no se amaban a ellos mismos ni sabían lo que era el amor de verdad y vivían alejados de ellos mismos y De la Fuente, podremos abrirnos a descubrir lo que en verdad es el amor comenzando por uno mismo en tu interior y sanando la relación que mantienes contigo mismo y con Dios.

¿Quieres retirar las resistencias a amarte? Entrega tus resistencias al mismo Amor. Elige no tratarte como te trataron a ti. Elige no castigarte retirándote tu amor. Elige entregar la culpa recordando quién eres y quién te creó. Elige de verdad descubrir el amor real y andar ese camino que terminará con tu percepción falsa de separación con Dios.

Sólo Dios puede darte todo lo que necesitas; todo el amor, La Paz, la felicidad…y lo hace a través de ti. Recuerda que sois Uno. Sólo ábrete a recibirlo y descubrirlo.

Te comparto este vídeo para que puedas profundizar en ello con una experiencia que tuve con la resistencia de la culpa y el autocastigo.

Con todo mi Amor;

Rebeca BenLuz

Agenda una sesión conmigo online para deshacer tus bloqueos hacia tu Divinidad, Propósito y Abundancia