Aprendí que Dios me guía a través del Amor cuando estoy dispuesta a escuchar la verdad de mi corazón.
La fidelidad a mi corazón, a mi alma y a mi paz ya no es negociable. Da igual lo que esté sucediendo en el mundo externo. Yo sólo escucho a mi corazón y no permito que aquello que no esté alineado con el Amor me de consejos. Es fácil engañar a la mente, está educada para el engaño, pero al corazón ni se le engaña ni se le convence pues el Amor es más poderoso que ningún pensamiento o creencia.
«El Amor más grande»- Rebeca BenLuz-
En todo este tiempo he ido siendo cada vez más consciente de por qué me es fácil sentir y «escuchar» la energía de otras personas para ayudarlas, si se dejan, a alinearse con el Amor y la Verdad de su alma, de lo que realmente son.
Nuestro corazón, tu corazón, mi corazón, tiene tantísima energía que es imposible engañarlo con las mentiras de los pensamientos y las palabras de la mente-ego.
Cuando vas elevando tu amor dentro de ti vas siendo consciente de la claridad que el mismo amor te facilita. Puedes guiar, desde esa inteligencia tan conectada con Dios, cualquier pensamiento que te está sacando de la perfección de la Vida y desmontar cualquier ilusión que te aleja de La Paz de tu Ser. Eres capaz de ver en el otro todo lo que le está separando de sí mismo para invitarle, si así realmente lo desea, a tomar una nueva elección que le haga alinearse más con su Esencia y su poder.
Pasar por el proceso de ir deshaciendo las ilusiones del ego y desmantelar sus patrones y creencias, purificando cada parte de consciencia que ha sido dañada por su sistema de miedo, duda y culpa, te conecta profundamente a otra dimensión mucho más real, donde el Amor es el eje central, el Todo que mueve todo; donde tu eres dirigido y a la vez diriges, donde lo Superior te da y te recibe…y desde ahí eres más que capaz de, no sólo comprender, sino de ir por delante de cualquier cosa. Ves ya lo que hay para ti con nitidez y claridad, y sabes hacia dónde vas…lo único que tienes que hacer es dejar ser guiado y soltar cualquier control que interrumpa ese flujo tan amoroso que se da entre tú y Dios. Esto no sólo me ocurre como experiencia interna conmigo; este proceso te despierta la habilidad de saber y sentir la energía del otro, qué le está frenando, cuáles son sus verdaderos sentimientos, sus heridas, sus antiguas y actuales decisiones inconscientes, y qué pensamientos y creencias del ego le están alejando del gran Amor, propósito y deseos de su Alma.

Como antes he dicho, la energía del corazón es enorme, y cuanto más vives desde esa energía, más puedes sentir y ver la energía del corazón de la otra persona, aunque ella misma no la esté viendo por los velos mentales, la mayoría inconscientes, que aún controlan y apagan su energía.
Y es que ese es el milagro, dejarse transformar por el Amor. Esa es su magia, que te magnetiza en tal nivel que penetra en lo profundo de tu inconsciente insensato despertándote de la pesadilla del ego. Te saca del infierno para entrar en el cielo aquí en esta experiencia terrenal.
El error a corregir, y por el que todos hemos pasado, es habernos habituado tanto a vivir en el infierno que no notamos ya a penas que estamos en él, y hemos fabricado un falso cielo en la misma ilusión del infierno para que éste no parezca tan infernal y autodestructivo.
¿Qué hay más destructivo que alejarte de quien en verdad eres? ¿Qué hay mas destructivo que perder tu poder en aras de acomodarte al infierno? ¿Qué hay más destructivo que caer en las rutinas y hábitos de los apegos y dependencias del ego para bloquear y sustituir al verdadero Amor? ¿Qué hay más destructivo que dejarte llevar por la inercia de sus patrones hasta convertirte en algo automático y mecánico? ¿Qué hay más destructivo que el miedo y la culpa con la que te tiene atado para que no salgas de sus expectativas, que no son otras que seguir manteniéndose vivo dentro de ti? ¿Qué hay más destructivo que vivir una vida sin sentido y ceder todo el control al ego para que te creas que el sentido de tu vida son las cosas, circunstancias y personas externas arrancando tu libertad a cuajo?
Esto me recuerda a palabras que he escuchado de muchísimas personas ahí fuera que me decían, para convencerse a ellos mismos supongo, que la vida es trabajar, ir a casa, descansar el fin de semana y adaptarte al que duerme contigo al lado sin saber exactamente en tu corazón por qué le eliges en tu vida cada mañana. Y como es lo que hace todo el mundo, eso debería ser lo correcto.
Pues no, ese es precisamente el cielo ilusorio y fabricado dentro del infierno de las creencias inventadas por otros y que con gran ignorancia de nosotros mismos hemos aceptado sin más.
Si algo he aprendido que me ha servido para moverme sin miedo al rechazo de nadie, es que el que yo haga todo eso diferente porque he decidido salir del infierno y dejar de creer en ese falso cielo, no significa que no esté haciendo lo correcto. Ser diferente, ver diferente, actuar diferente, pensar diferente y querer vivir desde la verdad del amor, defendiendo en mi esa verdad, dejándome transformar por esa verdad, entregándome a esa verdad y basar mi vida en esa verdad es lo que me da la libertad de permitirme ser auténtica, sin personajes ni trajes que me arrastren de nuevo al infierno de la búsqueda de aceptación y a una cadena de lealtad infantil a los patrones de aquellos ancestros que no conocieron la victoria del amor, La Paz y la libertad en ellos mismos, y que sacrificaron aquello que eran por lo que les dijeron que debían ser.
El honrar a mi autenticidad hace que honre a todos aquellos que me precedieron, invitándome y permitiéndome a mi misma decir con honestidad, inspiración y gran amor: madre, no voy a seguir tus pasos. Padre, no voy a seguir tus pasos. No elijo lo mismo que vosotros, elijo la verdad, el Amor y utilizar mi libertad de elegir desde lo que soy. Con ese agradecimiento de que te hayan mostrado ese contraste que no quieres para ti.
Nuestros antepasados no nos mutilaron con su ausencia de amor, su ignorancia sobre sí mismos y sus creencias y heridas. Ellos nos mostraron la oportunidad de sanar todo eso y hacerlo diferente para seguir evolucionando y profundizando en el amor. Nos dieron la oportunidad de conocer lo opuesto al amor a través de la falta del amor hacia sí mismos para elegir conocer el amor dentro de nosotros primero. Nos mostraron de qué manera ellos se perdieron así mismos para no perder por más tiempo nuestra esencia y recuperarla. Nos enseñaron en realidad cual no era el camino…asi que ¿por qué insistir en coger el mismo recorrido que ellos si ya sabemos cómo fueron sus vidas y su final?
El otro día me llegó que cada vez hay más niños y adolescentes que van al psicólogo. ¿Nos sorprende? Cada vez viven antes esa crisis existencial donde la duda de qué lugar ocupan en el mundo, quiénes son y para qué están aquí les mete en un conflicto entre lo que se les enseña y lo que sienten más profundo que cada vez se revela antes.
Un conflicto que viven entre lo que les dicen y lo que ven. Puedes decir a tu hijo que sea él mismo y que no haga caso a las opiniones del resto, pero, ¿a caso tú eres tu mismo, sabes quién eres y actúas sin miedo al rechazo y los juicios de los demás? Eso ellos lo ven, lo sienten. Les dices que no mientan y sean honestos, pero ¿lo eres tú, principalmente contigo mismo? Les dices que no tengan miedo…¿desde dónde estás viviendo tú? En mi experiencia en terapia, y me ha gustado mucho trabajar con adolescentes ya que resueno mucho con ellos por la comprensión tan grande que siento, les abro la puerta para que, sin sentirse culpables, puedan escupir todo ese conflicto y enfado de ver como sus padres cambian de disfraz y personaje. Que dicen una cosa y ellos sienten como en realidad se comportan diferente. Llenos de dudas, te cuentan como incluso ven que sus padres se comportan mejor con los hijos de otros (por eso de mantener un buen papel), y con ellos son diferentes o en casa son diferentes. Hasta te dicen: Rebeca, yo no sé quien es mi madre o mi padre en realidad, porque me dice A y hace B, porque en casa es de una manera y con fulanito es de otra… que ya no sé quien tengo que ser yo.
Entran a mis sesiones con los ojos perdidos y llenos de miedo, dudas, culpa…y tan sólo es comprender que todo eso no es de ellos. Entonces, con una sonrisa y mucho amor les muestras el permiso que tienen de descubrirse a ellos mismos y comprender que son libres para elegir. Les animas al desapego (como con los adultos), y en el momento en el que entran a escuchar más allá del lío de su personalidad y sus dependencias con mamá y papá, empiezan a sentir de nuevo la energía de la vida y las ganas de conocerse y ser libres para ser.
Me preguntan mucho por qué no tengo hijos, y hoy me animo a responder…primero porque me he dado cuenta con el tiempo que ha sido porque no quería en el fondo, sino, los hubiera tenido, claro está. Yo creía que había sido por otras razones…pero finalmente una ve la verdad. Por otro lado, también hoy mi respuesta es que no les necesito cuando sabes que puedes crear vida de muchas maneras. No hay persona que llegue a mi para trabajar con ella que no venga desde la perspectiva de hijo, por lo que estoy siempre rodeada de hijos jajajaja, y creo vida a través de mostrarles cómo crear su propia vida a través del retorno a lo que en verdad son.
Y por último, te das cuenta de que tengas o no hijos, nadie te pertenece. Ha hecho mucho daño a esta sociedad creer en la posesión para dar un falso sentido a nuestras vidas sin haber comprendido el amor y la vida dentro de uno mismo. Nos adueñamos de otros con ese posesivo de «mi» (mi hijo, mi esposa, mi madre…) y nos perdemos en ello, vivimos para ello sin haber comprendido quienes somos y cuál es nuestro lugar en el mundo. El lugar en nuestro mundo nos lo da nuestro propósito, que siempre tendrá que ver con el amor, ese amor aún no reconocido dentro de nosotros y que cuando te sumerges en él te empuja a que ocupes tu lugar para empezar a servir compartiendo lo que eres. Entonces, cuando sabes quien eres y cuál es tu lugar te quitas los «mi» y liberas a los demás para que ocupen su verdadero lugar.
¿Hay algo más hermoso que dejar de legado a los demás el camino abierto para que se reconozcan a ellos mismos y encuentren a través del amor propio su lugar en el mundo siendo ellos mismos conectados con su propósito? ¿Hay legado más bonito que entregar al otro que su propia llave de libertad para que siga compartiendo amor y contribuyendo de manera auténtica al mundo?
Si tú vives en la libertad de tu autenticidad vas a ser muy feliz. No hace falta nada más. Y si con esa libertad ocupas tu verdadero lugar en el mundo con tu propósito y tus sueños, generas aún más felicidad, cada vez más, porque no hay propósito y sueño que no deje de crecer y crear. Esa es la verdadera felicidad que puedes enseñar al otro cuando quieres que sea feliz. Para mi esa es la verdadera educación, la enseñanza del futuro, y comienza con uno mismo siempre.
¿Quieres saber cómo de verdad ayudar tus hijos? Con la verdad. Una frase muy sencilla que acabará con todos sus conflictos es: «Hij@, no hagas lo que yo he hecho hasta ahora. Voy a aprender a amarme, a ser feliz y encontrar mi lugar en el mundo, y quitarme de muchos patrones que han generado conflictos en ti y que yo no sabía que los estaba generando en mí. Perdóname, lo he hecho como podía, como sabía, y estaba equivocado. Pero ahora elijo otra cosa, me doy la libertad de hacerlo. Y mi deseo es que tú hagas lo mismo. Me perdono porque me comprendo, y te invito a que hagas tú lo mismo y me perdones también»
Dirás, bueno, si, voy a decir eso a mi hij@…sólo te digo que esto hace magia. La verdad siempre hace verdaderos milagros. Y tras años de experiencia, sólo decir esto desde el corazón y comprometiéndote con cada palabra, no imaginas la transformación que hará en tu hijo y en ti. No vale decirlo fingiendo, no. Lo dices sintiendo y responsabilizándote contigo de que vas a amarte, a encontrar tu felicidad en ti, recuperar tu ser y ocupar tu verdadero lugar en el mundo.
Ahora, a todos esos que preguntaron por qué no tengo hijos o si quiero o no tenerles, ya sabéis por qué: no lo necesito. No sé que habrá para mi más adelante, no me lo planteo porque ya creo vida de otras muchas maneras. Todos somos hijos De Dios, y amo a todos como lo que son, mis hermanos, sin otras etiquetas. Les amo como los hijos de quien verdaderamente son. Eso convierte para mi a cualquiera en algo especial a quien amar. Y manifestar ese amor de diferentes maneras.
Unas veces compartiendo camino, otras separando caminos. Unas veces compartiendo mi trabajo, otras poniendo límites. Con alguien compartiendo romance, con otros compartiendo amistad. Pero siempre siendo el amor el que se mueve con libertad, sin etiquetas y dejando que se manifieste como pide mi corazón con cada persona.
Por eso te invito a amarte…a entregarte al Amor Real…porque sólo amándote es que comprenderás profundamente todas estas palabras.
Con todo mi Amor;
Rebeca BenLuz





