El Amor es una experiencia espiritual que sólo aparece a medida que vas siendo más consciente de ti mismo

El Amor llega a aquellos que están listos y preparados para recibirlo. -Osho-

En mi experiencia, a través de aprender a amarme a mí misma me he dado cuenta de algo muy importante: este proceso me está preparando y enseñando a recibir el Amor Divino. ¿De qué manera..? Hoy es lo que me gustaría compartirte y explicarte.

El verdadero amor necesita de una consciencia inmensa. Quédate con esto porque es esencial.

No tenemos consciencia de quiénes somos, de por qué tenemos la vida que tenemos, de nuestros pensamientos y sentimientos, de nuestros anhelos, de para qué estamos aquí, de las elecciones inconscientes que hemos ido tomando una y otra vez, de las nuevas elecciones que podemos hacer en nuestro interior; tampoco somos conscientes de nuestro Creador, de lo que es la Vida, de qué se esconde en nuestro corazón, qué es eso de «mi alma» y de lo que es en verdad el Amor…hay un sin fin de cosas sobre nosotros mismos de lo que no somos conscientes.

Y no somos conscientes de todas estas cosas porque nunca nos hemos parado a hacernos las preguntas correctas, ni nos hemos parado a mantener una relación con la persona más importante que siempre estará en nuestra vida: uno mismo. Tampoco nos hemos parado a mirarnos, a escucharnos…y muchos menos nos hemos parado para amarnos en nuestro interior.

Esto nos ha mantenido en una especie de sueño arrastrados por la inconsciencia de uno mismo, principalmente.

Como he dicho, el verdadero Amor necesita de una consciencia inmensa. De hecho, el Amor es Consciencia y no inconsciencia.

El Amor es una experiencia donde no puedes saltarte ningún paso, y todos nos hemos saltado el paso principal: experimentar el amor dentro de nosotros.

No hay manera de conocer el amor si no nos amamos a nosotros primero; ahora bien, cuando nos decidimos por comenzar a darnos amor nos saltamos otra cuestión importante: ¿A quién estoy amando? ¿Quién es ese «yo» al que estoy dispuesto a amar?

Para responder a esta pregunta e iniciarte en un proceso de conocer lo que es el Amor Real, vas a tener que salirte del ego. Vas a tener que darte cuenta de todo aquello que no eres. Tendrás que decidir enfrentar esa personalidad que has fabricado para tapar tu esencia; sólo de esta forma es que el amor vendrá por sí mismo, pues ya está ahí en tu interior esperando a ser revelado.

Cuando vas descubriendo tu consciencia vas sabiendo qué es el amor, pero antes de eso tienes que alejarte de la mente y llegar al centro mismo de tu ser. Es en ese centro donde encuentras el Amor Real irradiando en ti.

Tu ilusoria personalidad es una vibración y el Amor es otra. Por detallarlo de alguna forma, estás ahora mismo en una vibración muy baja y muy diferente a la vibración del amor.  El Amor Puro es una vibración muy alta y para llegar a ella hay que estar muy preparado. No puedes llegar de repente y conllevaría algo que es complicado de hacer para nosotros: la rendición total al Amor, a Dios.

Tienes que entender algo del Amor que a mi me ha sido mostrado en muchas ocasiones: la energía del Amor transforma todo lo que toca, y saca a la superficie todo aquello que no esté alineado con el Amor. Dentro de tu consciencia hay muchísimas partes que no están alineadas con el Amor Real en forma de pensamientos, emociones que tienen que ver con el miedo y la culpa, creencias y pensamientos…a todo este conjunto le llamamos el ego. El Amor no es nada amigo del ego, no porque tenga nada personal con él, sencillamente no es su amigo porque no cree en su existencia. para el Amor el ego no es real.

Cuando el Amor se acerca al ego (imaginario que hemos inventado), a tu consciencia de miedo, su vibración hace que se manifieste esa consciencia y empiezas a sentir las verdaderas molestias y ausencia de paz de esa energía del ego, de lo que llamas personalidad. El Amor hace esto para transformar lo que no es amor (el ego) en verdadero amor, es decir, hace una transformación de vibración haciendo que el miedo, la culpa y la ausencia de amor sean sustituidos por el propio amor. Es decir, la mentira, lo irreal se transforma en Verdad y en lo Real que es el Amor.

Si el Amor sacara de repente todas nuestras partes de ausencia de amor que yacen inconscientes en nosotros, no soportaríamos la vibración de tanta transformación ni podríamos con todo el malestar que el ego esconde. El Amor es compasivo, y va sacando paso a paso cada parte del ego para poder realizar de manera progresiva la transformación de una vibración a otra.

Tenemos más resistencias al amor de lo que imaginamos. Nos resistimos a darnos y recibir de nosotros mismos amor, por eso es que para una transformación total e inminente se necesitaría de una rendición completa al amor, de soltar todas las resistencias y muros que hemos puesto al amor real. Para el ser humano, identificado con una personalidad, con un ego lleno de creencias, con un sistema de pensamiento basado en el miedo y la culpa, los bloqueos al amor son tremendos y más de los que imaginamos, así que el Amor (Dios) que es muy compasivo y paciente, nos va dando lo que necesitamos para que este proceso sea manejable para nosotros.

Vuelvo a decir, la vibración del Amor Puro es muy muy alta. Es una vibración para la que no estamos preparados, y es por ello que tenemos que vivir un proceso que nos ayude a ir elevándonos a esa vibración mientras se va asentando la nueva energía y dejamos marchar la vieja energía del ego, de todo aquello que creíamos ser.

Hubo un momento en mi vida que me sentía inmersa en amor y totalmente relajada en el amor, sin resistencias y rendida ante él. Fue en esa época en la que pude acceder en dos, tal vez tres ocasiones a todo lo que el amor tiene para nosotros; en qué consiste la energía del amor y hacia dónde nos quiere llevar. La abundancia y riqueza De Dios, del Amor es inexplicable e ilimitada. Es como acceder al mundo del alma, una dimensión que conecta todo y a todos, y sientes «ay Dios mío, todo está aquí para nosotros y no somos conscientes de ello». Un lugar donde están todos los sueños puestos por Dios en cada uno de los corazones de cada persona, en el diseño original de cada alma. Es el cielo en la tierra. Pero como digo, acceder a ello para comprenderlo, sentirlo, experimentarlo…requiere de una rendición total al amor y una inocencia pura. Sólo cuando dejas que el verdadero amor toque tu alma, pueden sucederte estas cosas.

Hablando de esta experiencia con mi maestro recuerdo que me dijo: «Rebeca, Dios no es idiota. Nos muestra cosas para que veamos la realidad de nuestro ser, del Amor, de lo que en verdad somos, de lo que hay para nosotros y de nuestro poder, y así animarte a que hagas el proceso que El sabe te llevará hasta allí yendo de su mano, yendo de la mano del amor. Te dio un adelanto para que aceptes los desafíos y vieras que hacer toda la transformación de tu consciencia del ego a la consciencia del Amor Real, merece la pena».

Así lo sentía yo. Cada cosa que me dijo coincidía con lo que yo sentía. Nada en mi vida había sido tan real como lo que había vivido y sentido en esas experiencias; nada había sido en mi vida tan real como el Amor que había experimentado en esa época. Entonces fue cuando sentí muy profundo que el Amor Puro existe y ese Amor es más real que cualquier otra cosa, y te empiezas a dar cuenta de que este mundo en el que creemos movernos no tiene nada de real. Cuando sabes y sientes el amor real, te das cuenta de que sólo eso es verdad, y que lo que no está dentro o alineado con el amor real no existe. El mundo de las apariencias que vivimos como nuestra realidad no es más que una proyección de una vieja consciencia, de la consciencia del ego, del miedo, de la carencia, del control…y  nada de lo que proyecta es verdad.

Acepté; dije sí a la llamada del Amor y a enfrentarme a los desafíos que mi proceso me pusiera por delante en mi interior. Y a pesar de que al principio fue muy incómodo sentir lo que mi ego escondía al haberle dado tanto poder y existencia, cada día ha merecido la pena porque a cambio he ido descubriendo cada vez más el Amor Real, cada día he ido abriéndome más a darme y recibir mi amor e ir reconociendo que detrás de todo ese amor que me voy dando siempre está Dios, mi única Fuente. Cada momento en el que surge otro desafío para enfrentar alguna otra parte de esa antigua personalidad con la que me identificaba y que dejo marchar, merece la pena, porque cuando lo supero desde el amor siento que vuelvo a bajar el cielo a la tierra, que estoy de vuelta en mi único y verdadero hogar, que mi ser se expande y que la promesa De Dios es cierta: tu vida perfecta existe.

Eres un ser perfecto y Divino. Eres un ser completo, suficiente y abundante. Eres un ser bondadoso, agradable y amoroso. El Amor es lo único Real. Eso me recuerda cada desafío que atravieso. Eso me recuerda cada apariencia y mentira que deshago. Eso es lo que me recuerda Dios cuando vuelvo a sentirme unida a El. Y recuperas el poder de co-crear todo aquello a lo que tu alma está destinada. Y lo eliges en esta vida. ¿Por qué esperar? ¿Por qué harías esperar al Amor? No tiene sentido. Y ya no por lo que te dé, que supera tus expectativas. Es por lo que todo lo que el Amor ES.

Si, el Amor Real necesita prepararte para lo Divino. Si, el Amor Puro necesita pulirte para vibrar en tu cielo. Si, el Amor Verdadero necesita enseñarte muchas verdades retirando las mentiras de tu consciencia. Sí, el amor propio te prepara para el verdadero amor perfecto. Y su manera de prepárate es sacando de tu vida y de tu consciencia todo lo que no está alineado con el Amor; ese viejo yo, todo el pasado, todo el sistema de pensamiento basado en la carencia y en un «yo» que no es real y que está obsoleto para vivir lo que tu corazón anhela. Has venido a este mundo a vivir los sueños De Dios, ¿por qué los ibas a rechazar? El Amor te prepara para vivir el sueño más grande De Dios: TÚ. Lo que eres en verdad.

Deja que el Amor te prepare. El Amor sabe el camino. Sólo tienes que dar los pasos que te indica desde tu amor propio. El tiempo lo marcas tú dando esos paso o no. Porque el orden perfecto de esos pasos te los da Dios, te los da el Amor.

Sólo el Amor es Real. Sólo la Abundancia es Real. Sólo la dicha plena es Real. Sólo La Paz plena es real. Sólo tus sueños son reales. Lo he visto, lo he sentido, lo he vivido…y lo estoy experimentando ahora. ¿Me acompañas en este viaje?

Con todo mi Amor;

Rebeca BenLuz