El Tantra nos enseña a canalizar nuestras energías hacia la vitalidad, la creatividad y una sensación de conexión con el universo.

«La sexualidad es un fenómeno espiritual que une lo que estaba separado; la conciencia y la energía, lo terrenal y lo divino, para que la vida fluya en armonía. El tantra nos eleva de una realidad física y sólida a otra más etérea -de la tierra al cielo- aportando sentido y sanación en nuestro proceso de evolución hacia nuestra Divinidad»;

Hace tiempo una de las cosas que me atrajo intuitivamente fue la disciplina del tantra. A través de manuales y libros de Osho, David Deida, Shashi Solluna o Diana y Michael Richardson es que me sentí cada vez más inmersa en ese camino entendiendo y profundizando en sus enseñanzas.

De una u otra forma siento que al final, sea por disciplinas como el tantra, el yoga, la meditación, el Coaching espiritual u otras, elegimos estos caminos atraídos por algo en común: sanar nuestro corazón.

Puede parecer al principio que es por alguna otra razón, no lo vemos muy claro, pero a medida que vamos profundizando en estos procesos nos damos cuenta de que lo que buscamos en realidad es sanar todo aquello que nos impide llegar al centro de nuestro ser y de esa manera sentir la unión con lo Divino, con Dios.

Albergamos emociones dolorosas de manera inconsciente respecto al Amor, como si hubiera un corazón «roto», y esto se debe a nuestra infancia, a nuestras relaciones familiares, a nuestros aprendizajes tempranos, a nuestra separación de lo que en verdad somos, pues nos hemos educado en un entorno familiar y social donde la separación en nuestro interior lo tomamos como un deber primordial para ser amados y aceptados, sin darnos cuenta de que precisamente eso es lo que nos aleja del amor y asumimos como amor conceptos que no lo son.

Cuando creemos en esos conceptos que, sutilmente, han sustituido al amor real, provocamos una desconexión. Para mi desconectar es cerrar el corazón; sustituir el sentir por el pensar.

El pensamiento cuando no va dirigido por el corazón, se convierte en una barrera al amor, en un protector y guardián de creencias y estructuras basadas en la separación.

Cerramos el corazón a tan temprana edad que nos hemos vuelto fríos emocionalmente, principalmente con nosotros mismos, y el amor hacia nosotros se convierte en un desafío cuando nos disponemos a amarnos. Nos hemos llenado de barreras hasta convertir al Amor Real en un desconocido para nosotros.

Hay muchas personas que se niegan a abrir el corazón y prefieren quedarse en sus estructuras de pensamiento. ¿Por qué sucede esto? Porque tener el corazón cerrado le parece seguro a la mente ego.

También, otros dicen estar demasiado ocupados para darse el tiempo y el espacio de parar a sentirse. Esto sólo es una excusa de evitación hacia uno mismo. Al ego no le gusta la responsabilidad de mirar dentro.

Si no paramos, nunca oiremos la llamada del Amor que hemos de escuchar.

Cuando no nos damos amor ni nos abrimos a recibirlo de nosotros mismos, vamos a sentir un anhelo profundo interior, seamos conscientes o no de ello.

El Tantra nos invita a resolver ese anhelo. Nos abre esa ventana que nos deja ver con claridad que somos perfectos y nos empuja a experimentarnos en esa perfección con nosotros mismos y en relación con los demás. Ese es el juego divino de la vida: experimentarnos, descubrirnos, reconocernos…

En el viaje tántrico nos ayudamos a manifestar nuestras energías interiores despertándolas en la entrega del fluir del amor. Un abrirse a dar y recibir en armonía aceptando y abrazando cada sentimiento que se presenta en la disposición a abrir el corazón.

Nos despertamos en nosotros, pero también a través del otro. Utilizamos la energía sexual, la sexualidad no para eso que llamamos «hacer el amor», sino para comprender que estás uniéndote en una danza para despertar cada vez más profundo al Amor y Divinidad que eres, tratándote a ti y al otro como los rayos de ese sol divino que sois.

Es un tiempo sagrado donde la sexualidad es un momento de experiencia sagrada para atraer más a tu divinidad profundizando en tu sentido de vida.

Cuando nos fundimos en nuestra Divinidad practicando solos o con nuestra pareja, la creatividad del amor se manifiesta haciendo de esa unión una combinación de hacer el amor y meditación.

Realizar las prácticas del tantra contigo (o con tu pareja) ayudarán a generar energía y recargar la de la atmósfera donde se practica, pues el lugar se convierte en un templo de Amor donde infundimos nuestra presencia, experimentando también en el ambiente un cambio de conciencia.

En mi última experiencia, invitada por el lugar donde ahora me encuentro, rodeada de naturaleza y descanso, me permití de nuevo soltarme a la práctica conmigo misma, y pude sentir como todo lo que me rodeaba se transformaba en Amor y Conciencia, fundiéndome con ello a través de una apertura total y relajante de mi cuerpo, de mi respiración y de mi movimiento, dejando fluir la energía y atravesando con libertad cualquier sensación o emoción que pudiera surgir de mi corazón, fuera la que fuera, llegando a una comunión conmigo misma hasta alcanzar la risa y sonrisa del éxtasis que siempre está ahí en nuestro interior. Entonces, experimentas a Dios en ti y en todas las cosas. Y como El Amor en ti, el Amor De Dios, de tu divinidad, es ilimitado, siempre puedes profundizar más en ello. No hay límites en el descubrimiento de lo que eres en Unión con el Todo. No hay un final o una meta. Sólo hay cada vez más profundidad, más Amor, más Paz, más dicha…Sin decadencia alguna.

Pero mis palabras no tienen que convencerte de nada; sólo experimenta, practica contigo; disponte a abrir tu corazón y a dejar salir todo lo que ya no está alineado con el Amor profundo de tu alma, de lo que eres. Siente tu cuerpo, ámalo, entrégate a sus sensaciones, relaciónate con él, conócelo por dentro y por fuera. Vive cada emoción con apertura, ábrete cada vez más a la experiencia y manifestación de cada cosa. Deja circular tu energía libremente. Sólo experimenta y entonces, sabrás de que te estoy hablando.

Con todo mi Amor;

Rebeca BenLuz

Agenda una sesión conmigo online para deshacer tus bloqueos hacia tu Divinidad, Propósito y Abundancia