El inconsciente se esconde para que no puedas enfrentar toda la culpa que guarda y revelarte de dónde vienen tus miedos y ansiedades
Tal vez llevo más tiempo, más vidas de las que imaginaba desenmascarando el ego. El Amor hace eso, desenmascarar lo que le aleja de sí mismo, y yo siento que en mi eternidad siempre defendí, defiendo y defenderé el Verdadero Amor, llevando luz a la oscuridad de cualquier ego. Porque eso es lo que hace la Luz, revelar la mentira y mostrar la Verdad que siempre es el Amor.
«El Amor más grande»- Rebeca BenLuz-
Hoy quiero compartirte una historia sobre un padre.
Este padre me comentaba que su hijo estaba enganchado al móvil (no es el primero que me lo dice ni será el último…) y que siguiendo las indicaciones de «un especialista» había llegado a un acuerdo con su hijo de que cada vez que no cogiera el móvil por X días tendría un premio, en este caso el premio era un viaje.
Yo escuchaba a ese padre y muchas cosas vinieron a mi corazón. ¿Cómo explicarle lo que sé y que esa especie de solución no era para nada la solución? ¿Era yo la persona que tenía que decirle la causa real del problema que tenía su hijo y lo que sí iba a solucionar esa adicción? Cierre un instante los ojos, cogí aire y le invité a sentarse conmigo. En ese momento noté en su mirada que en verdad me estaba pidiendo ayuda aunque él no lo expresara con sus palabras.
Cuando terminó de hablar le dije: «mírame y escucha».
Sé el miedo que tienes en tu corazón por lo que le está pasando a tu hijo, un miedo a sentirte culpable por haber hecho algo mal y que ese algo haya perjudicado a tu hijo. Tu mente intenta tapar esto que te digo pero…cierra los ojos y siente tu pecho.
El cerró los ojos, le agarré la mano y le puse mi mano sobre la suya y se la llevé al corazón. «Sólo siente la verdad».
Las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos y yo le sostenía en ese espacio que por fin se había abierto para sí mismo dejando entrar el amor que le faltaba a esos sentimientos de los que él no estaba siendo consciente. Dejé que llorara sencillamente acompañándolo en su sentir. Después de unos minutos, cuando la presión de su pecho se liberó se dirigió a mi y me dijo: No recuerdo haber llorado así en años, tal vez desde niño. No sé por qué lloraba, no había razón, no me venía nada a la mente, pero lo necesitaba, gracias.
Entonces pude sentir que ya podía expresarle la verdad, ya estaba preparado, y esto fue lo que le dije:
Nunca lloramos por lo que creemos. Nunca hacemos las cosas por lo que creemos.
Verás, no tienes que convencer a tu hijo para que se esfuerce y que cada vez que no coja el movil le des un premio. Eso es un truco de este sistema para seguir creyendo en el castigo y en la recompensa. Es como una especie de adiestramiento, te doy una golosina si mueves la cola, como si el ser humano fuera un mono, y se supone que ya superamos al mono ¿no crees? (Sus ojos estaban expectantes). No utilices cosas externas para motivar a tu hijo a hacer nada, eso hará que haga las cosas para tener y no por lo que el ES. Entonces su adición se desplazará, antes cogía el móvil para anestesiarse y ahora no lo coge para cobrar un premio. Las cosas no han cambiado, sólo se han desplazado. Entiendo que esto te lo dijera el especialista, es un modo de técnica conductual donde a las personas se las programa para que cambien sus conductas y sigan siendo monos, y el ser humano no es su conducta ni es un mono. Si quieres ayudar realmente a tu hijo no le trates como un mono y entiende el para qué se engancha a su móvil.
Pero Rebeca, yo no sé para qué lo hace.
¿Quieres saberlo? Sí. ¿Seguro? Si. Sólo quiero ayudarle.
Bien, pues si quieres ayudarle tendrás que ayudarte a ti primero y ver el origen de toda tu realidad, y mientras haces ese trabajo interno contigo mismo te diré cómo puedes ayudarle a él, pero no puedes ayudar a nadie si no te ayudas tú a ti primero.
Ok, te escucho.No entiendo pero dale.
Primero empezaré a decirte lo que le ocurre a tu hijo.
Tu hijo no se ama así mismo ni sabe quién es. Tiene tanta información en su mente de cómo le han dicho que sea que se ha perdido así mismo. Eso genera mucha tensión emocional dentro de él. Algo como lo que te ha pasado a ti que no sabías de todo ese dolor que tenías en tu pecho y en tu garganta y que acabas de sacar en forma de llanto. Ignorabas tu sentir, lo tenias anestesiado porque nadie nunca te ha enseñado la importancia de sentirse a uno mismo y de mirarse dentro. Tú has cogido a lo largo de tu vida anestesiantes para no sentir: televisión, trabajo, una forma de vida que te dijeron, pensamientos, un personaje que te has inventado, tabaco, alcohol, una relación de pareja, dinero, estatus…todo eso son anestesiantes que te han ido alejando de tu sentir, de tu dolor que se mantiene muy camuflado en tu inconsciente, perdiéndote a ti mismo de manera silenciosa.
Si yo te pregunto, ¿alguna vez en tu vida te has planteado si te amas en verdad? ¿Te has preguntado alguna vez en tu vida quién eres y para qué estas aquí? ¿Por qué has elegido la vida que estás viviendo? ¿En algún momento dejaste de buscar respuestas, el amor…y sientes que te has conformado con lo que se te ha puesto delante porque te daba comodidad y creías sentirte bien?
Vaya, pues…no…si que cuando era niño me hacía la pregunta de quién soy y me pasaban cosas que no podía explicar a nadie, pero lo dejé de lado…y el resto…me dejas en shock. Sí, me creo que estaba cómodo en muchos aspectos, eso creo, ahora me haces dudar.
Bueno, no entendemos algo: Dios utiliza muchos canales pero nos quedamos enganchados en alguno de ellos sin dejar seguir fluyendo hacia todo el amor que nos quiere seguir dando para que continuemos evolucionando. Dios quiere llevarnos a más, pero no nos dejamos porque no entendemos su funcionamiento, no sabemos lo que es Dios, el Amor, y equivocamos los canales, les convertimos en cosas a las que nos apegamos interrumpiendo el flujo del verdadero amor que sólo se expande, evoluciona y cambia. Dejamos de crecer y de cambiar, de seguir descubriéndonos y descubrir el amor más grande que somos y que Dios nos quiere dar porque no hemos entendido nada, no comprendemos las lecciones que nos da cada canal y creemos que son para otra cosa, permaneciendo dormidos, enganchados a ideas erróneas, situaciones, personas y cosas. Esto lo hacemos porque no conocemos quienes somos, el canal que somos, y vivimos en una mentira tan grande…y así nos restamos libertad y restamos libertad al otro de que siga su camino hacia otros canales que necesita y que necesitamos para seguir creciendo. La idea y programación de posesión y de cómo debe ser nuestra vida para mantenernos en la inmadurez espiritual, emocional y mental es lo que tiene. Bueno, igual te estoy liando más. Vamos por partes.
Si, por favor, por partes, aunque entiendo algo de por donde vas.
Verás, en ti hay un niño aún reclamando cosas y respuestas. Sé que crees que lo más importante es tu hijo, no, no lo es. Lo más importante es ese niño que está dentro de ti, y hasta que no ayudes a ese niño no podrás ayudar a tu hijo, sino todo lo contrario, le estarás proyectando cosas que tú no estás atendiendo en ti.
Mira, tu hijo arrastra la ausencia de amor que tienes tú, y cuando uno mismo está en ausencia de amor, aunque no lo vea nos hemos creado ilusiones en nuestra mente para anestesiarnos: el entorno que creamos, el hogar que creemos crear es en verdad de ausencia de amor, porque el verdadero hogar está en ti, dentro de ti, y lo que te falte en ti lo proyectaras fuera, lo fabricarás fuera. Se puede engañar a los sentidos, la mente hace eso, engañarse para ver lo que necesita ver, pero a la energía no se la engaña. Tu hijo está manifestando esa energía. Tu hijo está siendo tu mayor maestro para que te mires dentro.
A tu hijo lo único que le sucede es que no sabe aún que necesita el amor de su propia fuente. Está buscando algo que le haga escapar de la ausencia de amor que siente, de todas las emociones que ha acumulado por muchas cosas que ha vivido en su casa y ahí fuera, que siempre tiene que ver con ausencias de amor y el alejarse de su verdadero ser. No es poco, pero sólo le está pasando eso, y necesita no que tú vayas con la culpabilidad que puedas estar sintiendo ahora a intentar solucionarle a tu hijo dándole el amor que aún no tienes, eso sería como decirle que la fuente sigue estando fuera de él y que tú eres su fuente, eso es mentira, tú no eres su fuente. Y en ese intento tu hijo creerá depender de tu amor cuando tu taza de amor está vacía, y no encontrará más que eso, una taza vacía. Eso le generará más tensión y empeora las cosas. ¿Tiene sentido esto que te digo, verdad? Pero si se le muestra que él tiene la solución dentro, que esa ausencia de amor sólo la puede llenar él yendo a su interior, que el poder reside en él y sólo en él, y que quién es en verdad lo encontrará a medida que vaya descubriendo ese amor en él, ya no necesitará anestesiantes ni adicciones, no necesitará ir a tu taza vacía, soltará esas dependencias, se liberará para dejar de apagar su propia luz y no hará falta tratarle como si fuera un mono. La energía también nota cuando se te trata como un mono…Pero antes tienes que soltar tus todas tus dependencias que te han tenido anestesiado y adormecido en tu propio sueño.
Madre mía Rebeca, todo esto que me dices me deja plano, pero según hablas hay algo que me dice que tal vez si estaba ciego o dormido, como tú dices…estoy ahora mismo un poco mareado…se me ha puesto una presión en mi pecho y ahogo en la garganta… y ganas de llorar. Me siento tan mal de que mi hijo esté así por todo esto. No quiero que sufra.
Bueno, en verdad te duele su dolor porque aún no has atendido el tuyo. Se lo estás proyectando. Ves a tu niño herido en él, nada más. Y comprendo ese dolor, pero no es por lo que te estás contando. Esos síntomas en tu cuerpo son de rabia, pero sobre todo de tristeza.
Y ahora, ¿qué hago?
Suéltalo! Deja que salga! ¿Para que lo quieres ahí? ¿Te sirve de algo mantenerlo ahí dentro?
Me puse más cerca de él, le cogí la mano y se derrumbó en llanto. Le abracé permitiendo que por fin pudiera liberarse de esa carga. No dije nada durante ese rato, sólo transmitirle que estaba sostenido, no por mí, sino por el Amor que comenzaba a dejar entrar en su interior aunque él no fuera consciente de ello.
De nuevo vino la calma en él y me preguntó ¿Y ahora qué? ¿Cómo debo proceder?
Con tu hijo de momento sólo tienes que dejar de tratarle como un mono. Dios no abandona a nadie y tu hijo tiene sus propias lecciones y aprendizajes, su propio proceso. Todo esto que está pasando no es más que una clara señal de que te mires tú primero dentro. Del resto, se encarga Dios. Cuando tu te hagas cargo de todo lo que tienes ahí dentro verás como las piezas se van colocando tal y como tienen que colocarse. Tú fabricaste dentro de ti lo que estás viviendo, tú desharás todo lo fabricado para volver al amor, a la verdad, a tu verdadero origen. Sólo encárgate de eso, confía en lo que te digo. Eso hará que la relación con tu hijo se transforme. Olvídate de hacer nada fuera para que las cosas sean como tú quieres. Eso es lo que nos ha enseñado la sociedad para poder someternos: solucionar las cosas fuera para no mirarnos adentro, y de nada sirve porque lo de fuera no es más que un reflejo de tu mundo interior.
Según te escucho sólo me apetece llorar y llorar. Me siento mal porque estarás pensando qué tío tan flojo.
Bien, eso es que te estás rindiendo a la verdad. La verdad siempre es la solución, y la verdad es amor. No dejes que ese tipo de pensamientos te contaminen, no te pierdas en ellos. ¿Sabes qué siento ahora por tu llanto? Qué hombre tan valiente que está dispuesto a escuchar la verdad y a dejar salir lo que le estaba asfixiando dentro sin darse cuenta. Estás despertando a tus emociones, eso es maravilloso y lo más valiente que existe. Un hombre fuerte no es el que va de durito anestesiando y durmiendo su interior. Un guerrero es aquel que entra ahí con todo y deja que salga la porquería que le está nublando los sentidos para recuperar su verdadero poder. Así que para mi eres un guerrero de los grandes.
Gracias. No lo digas para hacerme sentir mejor.
Yo no necesito agradar a tu ego ni a tus oídos. Lo que te digo es la verdad. Y lo estás haciendo muy bien.
Pues gracias. Necesito asentar todo esto. Me vienen muchas cosas ahora, muchas imágenes…bffff es como si se me estuviera moviendo todo, toda una vida que se está viniendo patas para arriba. Me mareo de nuevo.
Bien por ti, deja que todo se mueva. No controles ese mareo, como mucho caerás al suelo y de ahí no pasarás, jajajajaj. El amor hace eso, remover todo, absolutamente todo. Es el zarandeo necesario que necesitabas para comenzar un camino interior. Ahora sólo depende de ti hacerle, recorrerle y enfrentarte a todo lo que tu mente te ha estado ocultando. Es una decisión que conlleva un gran compromiso y responsabilidad. ¿Estás dispuesto a hacerlo?
Si, por supuesto, por mi hijo hago lo que sea.
Respuesta errónea. Mientras lo hagas por otros sólo estarás engañándote pensando que si los demás están como tú quieres que estén eso te dará descanso y felicidad. Este camino tienes que hacerlo por ti, por tu niño interior, por conocer en verdad quién eres y el amor que hay en ti. Si no lo haces por ti no funcionará. Tendrás que aprender a ponerte a ti en primer lugar. Si tu no sabes quien eres ni para qué estás aquí, si tu no te amas a ti primero ¿qué crees que estás trasmitiendo a tu hijo? No eres el salvador de nadie, eso es como querer sustituir el verdadero poder de los demás y querer sustituir a Dios. Tú sólo puedes salvarte a ti mismo y para eso tienes que amarte a ti primero y recorrer este camino para ti. Eso no significa que dejes de amar a tu hijo, para nada. Sólo crees eso porque eso es lo que cree tu mente desde su ausencia de amor y te asusta y engaña diciéndote que no te ames para alejarte del amor y para seguir ocultándote que lo que buscas en el fondo es que tu hijo siga siendo tu fuente de amor y no te abandone. Cuidado cielo con esto, son trampas fuertes que tendrás que atravesar en tu mente. Porque en última instancia tu inconsciente te hace creer que si te amas a ti primero dejarás de amar a tu hijo y le estarás abandonando, y que si le abandonas le perderás. Ese es el apego de tu mente que no te muestra y lo que te esconde todo el rato. Y toda esa energía de la que tú no eres consciente la siente tu hijo, sin ser consciente de ello. Esa energía se siente muy mal y necesitamos anestesiarla.
Joder el trabajo que tengo por delante Rebeca.
Si…hay mucho trabajo por hacer, jajajajajaja, y eso no es malo. No es malo tener que aprender, no es malo tener que desaprender, no es malo dejarse enseñar y no es malo ser vulnerable, todo lo contrario. Es humildad y honestidad, y este camino te pide mucho de eso, honestidad y humildad. Además, existe un camino fácil y más rápido. Dios no quiere que estés años y años sentado en un diván.
¿Y cuál es ese camino?
El del Amor, el de la verdad. Tu mente, que yo lo llamo ego, es muy fuerte. Cree tener mucho poder sobre ti porque hasta ahora le has dejado que te controle por muchas razones que irás viendo. Si eliges ver la verdad, enfrentar la verdad, sea la que sea, si lo decides de corazón, entonces Dios que escucha todas nuestras decisiones pondrá en tu camino a quien vibre más alto que tú en Amor. Alguien que vaya unas lecciones más adelantado. El Amor es más poderoso que tu mente pero aún no conoces el amor lo suficiente, aún no te has amado lo suficiente como para enfrentar esa fuerza de tu ego. Toma la decisión y deja que aparezca quien te enseñe cómo amarte y atravesar lo que tu mente quiere ocultarte para seguir manteniendo su fuerza. Dios no abandona a nadie en este camino si decides hacerlo, y te dará todo el apoyo y ayuda que necesites pues su mayor deseo es que vuelvas al amor y la verdad. Hasta que no tomes esta decisión sólo permanecerás rodeados de aquellos que estarán tan vacíos de amor como tú. La energía atrae siempre aquello que estás eligiendo y desde donde lo estás eligiendo. Si eliges desde el ego, tu energía te traerá más de lo que tu ego necesita para seguir ahí en sus creencias, miedos y culpas. Pero si eliges hoy el amor, todo comenzará a cambiar y atraerás lo que necesitas para llegar al amor que has elegido. No nos damos cuenta, pero muchas veces elegimos desde el ego aún habiendo elegido el amor, porque aún en nosotros hay partes que siguen eligiendo el ego y no lo vemos. Irán cayendo según se revelen y te rindas en el amor, pero paso a paso.
Mira que no creo en Dios, pero como veo muchos de tus directos ya voy tragándolo mejor. Aunque he de reconocer que no terminaba de comprender muchas cosas que decías, ahora con esto ya lo voy viendo de otra manera. Yo quiero elegir el amor y la verdad, estoy harto de muchas cosas, no sé de cuáles, creía no estar harto de nada…no sé, tengo un lío ahora…
Yo tampoco creía en Dios ni en energías ni nada, pero…cuando lo sientes de manera inmensa en tu corazón, lo que creías o creas no tiene relevancia y lo sueltas. Y sobre tu «sentirte harto o no» verás por qué te ha surgido eso de repente. Tendrás ráfagas de la auténtica verdad y parecerán desparecer y olvidarse por lo que quiere tu mente, tapar muchas cosas que sientes. Trucos de la mente. No te fuerces, por hoy has escuchado mucho. Tengo que irme ya. Cualquier cosa que necesites no dudes de que aquí estoy.
Si, si. Yo te voy a llamar, con todo esto voy a necesitar mucha ayuda. Creo que nuestro encuentro era por algo y no imaginaba tanto. Muchísimas gracias. Ahora es como que necesito darme un paseo.
Perfecto. Date un paseo, suelta y date ese espacio. Y cuando tomes la decisión desde tu corazón, deja que el amor te guíe. Llámame cuando quieras, como te dije, Dios nunca abandona a nadie.
Y esta es la historia de un padre que tuvo un encuentro consigo mismo, donde sólo él se hablaba, se preguntaba y se respondía. ¿A que parecía que yo, como «Rebeca» estaba ahí? No, para nada. Dios sólo respondió a la petición del corazón de este padre y le puso delante de sí mismo para que el amor que él es le recordara lo que creía haber olvidado.
Espero que esta historia contribuya en tu camino.
Nos leemos en el próximo artículo.
Con todo mi Amor;
Rebeca BenLuz





