Nadie está viviendo mis experiencias, por eso no tiene sentido mendigarles aprobación para ser, hacer o tener

No eres libre cuando tienes cierto estilo de vida donde crees permitirte hacer lo que te da la gana, sin obligaciones o responsabilidades. La mente se engaña de esas maneras para, bien justificar que no puede moverse de donde está, o bien para creerse que sí es libre. La libertad real nace de amarte y hacer lo que Dios te pide en cada momento de tu día. La libertad real viene de entregarse por completo al Amor, a Dios. Y es ahí cuando entiendes no sólo todo lo que te ama Dios y todo lo que quiere darte, sino también entiendes que nunca necesitaste la aprobación ni el consentimiento de nadie para Ser lo que Eres en verdad y para hacer lo que Dios te pide, lo que tu corazón te reclama. Porque Dios nos habla constantemente, pero para escucharle hay que retirar la voz del miedo y abrir los oídos del corazón a través del sentir.

«El Amor más grande» – Rebeca BenLuz-

Hace unos días, hablando con mi maestra y coach, la decía el sentimiento y deseo tan grande que tenía de estar conmigo misma en un lugar que a mi me encanta por su energía, su tranquilidad, su personal y la naturaleza que lo rodea.

Siempre que quiero intimar aún más conmigo y profundizar en mi relación conmigo misma y con Dios, este lugar aparece en mi corazón. Entonces me surge el miedo; un miedo que tengo que atravesar cada vez de manera más profunda. Es como si darme el permiso para hacer lo que me encanta y regalarme unos días en este precioso lugar fuese un pecado. Y es así como funciona nuestra mente-ego; no quiere darse así mismo. Pero el corazón quiere darse, y mucho. Así es Dios, deseando darte todo y lo mejor.

Atravesar ese miedo para volver a la verdad del Amor es llenarte de lo Divino, y aquí estoy, pasando unos días en este lugar de ensueño donde me gusta pasar las horas escuchando a mi corazón y las palabras De Dios y de mi llama gemela.

Lloro cada vez que Dios me dice: hazlo, quiero que lo hagas; quiero darte más. Quiero hacerte feliz. Quiero amarte y que conozcas mi Amor.  Y cuando me rindo y obedezco a lo que me dice, un milagro sucede. Me hago más consciente de lo feliz que quiere hacerme, y cómo únicamente Dios, el verdadero Amor puede hacerme completamente feliz. Nada ni nadie más puede. Pero para eso tengo que dejarme, tengo que entregarme, tengo que abrirme a recibir todo su Amor…tengo que convertir a Dios, al Amor por mi misma en mi única autoridad y dejar de mendigar la aprobación a otros o a mi ego.

Tu ego no quiere amor, quiere miedo. Tu ego no quiere que seas libre, que seas feliz y disfrutes de las cosas. No. Tu ego quiere que sientas culpa, preocupación, malestar…así que utiliza un sin fin de amenazas para que te rindas a él y no a Dios.

Si algo he aprendido en este camino es la necesidad de comprometerme completamente con la verdad, con Dios, con el Amor, con amarme a mi misma primero. Es ese compromiso el que no hace que me de la vuelta ante la voz del miedo, sino que agarro fuerte la mano De Dios, del Amor, y lo atravieso hasta volver a mi paz. Esa es la manera en la que vuelvo a la autoridad real. Esa es la manera en la que recuperas las única aprobación que necesitas que es la del Amor y la De Dios (para mí son lo mismo).

Entiende algo: esta sociedad no está educada para amarnos a nosotros mismos, así que la mayoría de las veces lo externo te empujará a que no te ames, a que te salgas del camino, a que sientas miedo o culpa, a que hagas tuyo lo que no es tuyo, a que te responsabilices de la vida de otros…a que busques aprobación fuera, a que cedas tu autoridad…lo de fuera siempre estará empujando de ti para que te salgas de tu interior, para que te distraigas, para que vuelvas a los patrones y roles viejos…todo te empujará la mayoría de las veces a que te separes de ti mismo y De Dios.

Recuerda que tu Fuente es interna. ¿Dónde estás buscando aprobación? ¿Dónde estás poniendo la autoridad en tu vida? ¿Dónde estás buscando Amor, seguridad, atención, comodidad, paz…? ¿Hacia dónde te empuja tu mente a buscarlo?

La mente siempre empuja hacia fuera, y sin embargo ahí afuera no hay nada para ti, nada. Todo está dentro. Eres más que suficiente dentro de ti porque en ti está la Fuente ilimitada De Dios.

Y para entrar en ti y soltar lo de fuera no necesitas la aprobación de nadie. La aprobación ya la tienes y viene De Dios. Ya tienes su aprobación para amarte y ser feliz. ¿Por qué no lo estás haciendo?

Todo es una elección siempre. Nunca he sabido lo poderosas que eran mis elecciones hasta que lo aprendí con mis maestros. Hasta hace unos años, mis elecciones las hacía desde el ego, desde el miedo, desde el no sentir, desde los patrones de mi mente, desde mis heridas, desde la ausencia de amor…pero ahora que he aprendido a utilizar a mi favor mis elecciones internas, me doy cuenta de lo poderosas que son, de los poderosa que soy cuando elijo a Dios y al Amor en todo y para todo.

Ya no hay más autoridad para mí. Y cada día hago lo que siento que tengo que hacer guiada por el AMOR, por mi corazón, por Dios. Esa es mi voluntad. Y para llevar a cabo esta voluntad sólo necesito la aprobación De Dios, y ya la tengo!

Hoy leía en mis notas algo que me encantó y que quiero compartir contigo: «Amándote te entregas a Dios. En la entrega a Dios experimentas paz; luego, experimentas libertad; luego, experimentas el poder De Dios en tu Vida»

Y doy fe de que es así. Ponle el nombre que quieras: Dios, el Yo Superior, el AMOR, el Universo…sabes que hay algo más, tu corazón lo sabe, y sólo tienes que abrirte a reconocerlo y descubrirlo.

Te invito a que puedas ayudarte en este camino y que eches un vistazo a mi programa de liberación emocional, pues este programa no sólo te empujará a que vivas esta paz, este amor y esta libertad…este programa abrirá las puertas internas a quien de verdad Eres en Unión con lo Divino, y eso es el mayor placer, abundancia y verdad que puedes vivir en este camino: saber quién eres en unión con el AMOR.

Muchos de los que me leéis y me veís en los vídeos, me comentáis sobre que no podéis acceder económicamente a este programa tan especial de inversión en ti. ¿Quieres ver cómo ocurre el milagro? Y en verdad no es un milagro, sino Dios dándote el soporte que necesitas, y eso es lo natural. Reclama a Dios en tu corazón este programa. Comprométete a hacerlo en tu corazón, en tu mente, en tu cuerpo, y reclama a Dios que lo traiga a ti porque sabes que es tu siguiente paso.

Haz el ejercicio del espejo con tus finanzas. Hazlo ya. Y deja que Dios te provea. Siempre lo hace. Eso si, úsalo para lo que lo has pedido. Esa es tu promesa. Dios siempre cumple las suyas.

Sé que pronto me contarás tu experiencia, porque siempre sucede…nos vemos!

Aquí te dejo el enlace del programa completo conmigo: ENLACE

Siempre, con todo mi Amor;

Rebeca BenLuz

Te comparto mi último vídeo sobre la aprobación: