El estado natural de tu ser es La Paz. Cuando no sientes paz estás desde un lugar de ausencia de amor; y donde no hay amor hay miedo.
«Permíteme que te recuerde qué es La Paz interior. Permíteme que te recuerde cuál es tu Ser auténtico. Permíteme que te recuerde que es el Amor Real. Sólo si me lo permites podré entrar a mostrártelo»
Algo que he aprendido y experimentado durante años es que el cuerpo responde a nuestra mente, a nuestra consciencia.
En tu consciencia no existe un lugar hueco. O hay amor o hay miedo. Y tu cuerpo va a reaccionar a una de estas dos opciones.
Que haya amor o miedo sólo depende de la elección que tú hagas: sentir paz o sentir tensión. Sentir lo que eres o sentir lo que no eres.
Al final, tus pensamientos y emociones van a depender de la elección central que estás haciendo en este momento: sentirte bien o sentirte mal. No hay más.
Nuestros pensamientos y sentimientos nos están indicando esa elección central, por eso es tan importante atender y ser conscientes de ellos.
Nuestra mente ego está acostumbrada a vivir en un estado continuo de protección, un estado de alerta por posibles amenazas y peligros que le hace vivir en la necesidad de control a cada instante. Ese es el ego: control y protección.
¿Qué es lo que busca proteger y controlar? Todos los miedos que no quiere que salgan a la superficie.
Guardamos muchos miedos inconscientes, reprimidos y bloqueados en nuestra íntima vulnerabilidad. El ego impide que entres en esa vulnerabilidad volviéndose rígido e insensible hacia tus propios sentimientos. Por eso se dice que el ego ni ama, ni sabe de amor, ni se deja amar. El amor le sensibilizaría hasta tal punto que todos los miedos se expondrían a la luz de ese amor y desaparecerían, destruyéndose así la protección y el control…sería el fín de la existencia del ego.
Pero ante un fin, porque el ego tiene un final ya que no ha sido creado por Dios y sólo lo que crea Dios es perfecto y eterno (el ego es muy imperfecto, lo sabes no?), hay un nuevo comienzo. Ese nuevo comienzo no es ni más ni menos que la manifestación paulatina de lo que en verdad eres y el estado natural de tu ser auténtico: La Paz interior. Una Paz que no te permites por creer que perderás protección y control (del ego).
Es por eso que el ego hace lo que puede para que no estés en paz. Sabe que La Paz sería su final, y ante cualquier destello de paz salta con sus patrones de control, con sus patrones de estar siempre en alerta y continuar alimentándose de esos miedos reprimidos y desatendidos.
Cuanto más poder le das al ego, más controlado estarás por él y por sus miedos. Cuanto más poder le des al estado de alerta en el que te mueves, más te alejas de tu Ser Divino y de su estado natural de paz.
Esta es la incoherencia: buscas paz interior pero no te la permites totalmente porque te da miedo soltar el control de aquel que te quita La Paz.
El ego no te dará ninguna seguridad ni paz reales. Sólo te promete comodidad, una comodidad de vivir entre sus ilusiones y sombras, entre sus parámetros y esquemas que él mismo ha creado para mantenerte distraído de la verdad de todos sus miedos, de sus intenciones de controlarte…el ego hace muchas promesas para que le sigas siendo fiel, pues es tu fidelidad lo que mantiene aún su existencia.
Dios no busca esclavos. El ego sí. Dios no busca nada, sólo que te entregues a la verdad de su amor para que reconozcas tu grandeza. El miedo nunca te dará nada, sólo escasez. El ego te ve pequeño, sin poder, insuficiente e indigno de lo perfecto para ti.
El amor te recuerda que eres digo de lo perfecto para ti porque fuiste creado perfecto y en estado de paz total. Te recuerda que tus mayores deseos son posibles porque Dios puso esas semillas en ti; que eres poderoso junto a El porque sois Uno. Te recuerda que eres amad@ a cada instante y que quiere darte todo lo que ya ha sido creado para ti en abundancia y en todas las áreas.
El ego te habla de sacrificio, de ceder, de olvidar tus sueños, de imposibilidades, de incapacidad…
Por eso hoy te comparto este vídeo, para que puedas ir despertando en ti tu Ser Real. Para que te abras a permitirte sentir La Paz, ese estado natural de tu Ser. Para que enfrentes los miedos y renuncies al ego. Para que entres al fin en tu corazón sin miedo al Amor que Dios tiene para ti y puedas conocerle.
Conócete a ti mismo y estarás conociendo a Dios. Conoce cómo Dios te creó y lo que creó para ti y estarás conociendo el verdadero Amor De Dios.
Permítete La Paz, permítete amarte.
Con todo mi Amor;
Rebeca BenLuz



