Vivir contigo un romance es conocer el verdadero romance divino…aquel donde puedes sentir el Amor De Dios por tu alma.
«El mayor romance que puedes tener es el romance con Dios…El es el amante y nuestras almas son amadas, y cuando el alma halla al mayor amante del universo, entonces empieza el romance Divino»
– Paramahansa Yogananda-
No puedo estar más de acuerdo con esta frase.
Hace tiempo aprendí gracias a mis maestros que tenía que comenzar a abrirme a tener un romance conmigo misma, y que en esa experiencia entonces sucedería grandes revelaciones para mí. Y así fue…
Un día me desperté con una tremenda sensación en mi interior de que era el momento de permitirme regalarme unos días en soledad en un lugar precioso y dejarme llevar sin saber qué ocurriría, aunque intuía que sería sin duda una experiencia que me traería algo importante.
Durante esos días compartí conmigo preciosas vistas, momentos de silencio y observación, una cena romántica, una comida divertida, ratos de alegría, movimiento y de relax; de conversaciones y humor; y una noche extraordinariamente íntima.
En cada una de esas cosas podía sentir el amor De Dios como nunca lo había sentido. Podía experimentar ese amor divino en cada célula de mi cuerpo, en mis emociones, en mi mente, en mi corazón…en mi alma. Esa vibración me generaba una felicidad y paz auténticas.
Me sentía verdaderamente yo misma, y totalmente cómoda en mi compañía; mi presencia era toda De Dios y no necesitaba nada más. Sólo podía sentir Amor, un Amor que no es de este mundo ordinario en el que creemos saber lo que es el Amor. Este Amor es de un mundo mucho mas real: es el amor que pertenece a lo que en verdad somos.
Nunca nos hemos preocupado del amor perfecto. En mi caso, siento que he sido una gran defensora del Amor Real, y que lo que yo vivía y veía hasta ahora no me parecía que fuera para nada el tipo de Amor que intuía que existía. Por eso nunca dejé de buscarlo; A mi sí me preocupaba el amor perfecto.
Ese que no desaparece con el tiempo, con la vejez…sino que va siempre a más y profundizando más y más…un amor eterno e ilimitado que crea más amor y más experiencias de felicidad plena en la vida. Yo sabía, y sé, que era posible.
Ese Amor perfecto y posible sólo se puede alcanzar cuando te encuentras contigo mismo, cuando te encuentras con Dios, con la Divinidad en ti.
No hay mayor amor que puedas experimentar que el amor de la unión con Dios. El Amor entre nuestra alma y Dios es el amor perfecto. Cuando sientes esto, tu vibración se eleva tanto que tu exterior, que es un reflejo de tu estado interno, te muestra todo ese amor perfecto.
La Divina presencia está en nuestro interior y necesitamos ir hacia dentro para explorarla, para conocerla y sentirla, despejando todo lo que nos separa del Ella.
El Amor es lo que nos une de nuevo a la divinidad que somos. Es el amor por uno mismo el que nos da luz en las sombras del ego para poder reconocer nuestro Ser y comenzar a sanar la relación con uno mismo; de esa manera es que vamos desvelando la unión que tenemos y somos con la Fuente de la Creación.
Elegir tener un romance contigo es comenzar a genera un movimiento interno donde el Amor coge las riendas para sentir que ese romance lo estás teniendo con tu mayor amante; con tu Creador.
Haz todo aquello que te gustaría que hicieran por ti. No esperes a que nadie te dé romance. Los demás no puede darte lo que tú no te des, y el único que te conoce en verdad y sabe como dártelo, lo que tu alma desea en verdad, es Dios, eres tú. Cualquier cosa que esperes de fuera, o cualquier detalle romántico que te den, será efímero y nunca será suficiente. Sólo tu Amor, el Amor Divino, puede darte todo lo que de verdad deseas y necesitas…y mucho más.
Elige romance contigo, elige romance con Dios. Sólo elige experimentarlo y sigue los dictados de tu corazón: es Dios hablando a través de ti para guiarte hacia el romance.
Hazlo. No esperes. Verás las maravillas que surgen de ese romance. Porque el Amor perfecto crea extraordinarios milagros cuando te abres a recibirlo, a dártelo.
Una vez que lo experimentes sabrás que el amor perfecto existe y…¿sabes qué? ya no te conformarás con menos de lo perfecto…Dios te ama perfecto. Ámate como Dios te ama. Crea un romance contigo.
Cuando tocas el Amor Perfecto, cuando te dejas transformar por él, cuando te conviertes en él, ya sólo puedes ofrecer amor perfecto.
Aquí te dejo un pequeño vídeo donde te cuento un poco más sobre cómo crear romance contigo y mi experiencia.
Con todo mi Amor;
Rebeca BenLuz



